Me cuentan de cuando no había carreteras, solo caminos de herradura. De como iban desde Cusin hasta Ibarra a vender huevos de gallina criolla para, de regreso pasar comprando por Otavalo. De como viajaban a caballo a Intag para traer panela y dulces. De la guerra civil y de la ayuda que sus bisabuelos dieron al general Robles Plaza, cargando fusiles a sus espaldas de Tulcán a Quito. De la misión andina que en los años 50,60 y 70 les dijo “Levántate campesino!”. De las escuelas que surgieron de estas misiones y muchas historias mas.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Quienes me cuantas estas aventuras son los campanilleros de Angla, un grupo de músicos único en el Ecuador. De su música cuentan que es única e individual. La aprendieron de sus bisabuelos, abuelos y padres, pero a sus hijos no les interesa; son los últimos y la tradición muere con ellos.
Comentan que sus ancestros la tocaban mientras subían al volcán Cusin arreando al ganado. Que se quedaban hasta 20 días con los caballos y los borregos que pastaban en el páramo. Que bailaban, cantaban y tocaban la flauta; que las mujeres jóvenes los seguían a escondidas y se metían luego en sus chocitas. Que llevaban los granos cocidos en un pequeño morral para comer, pero como se les acababan rápido, convencían a las mujeres de compartir los alimentos que ellas traían…
Pase una tarde mágica compartiendo con ellos. Quedamos en conversar, volver a vernos otra vez, tomar más fotos y escuchar mas historias.
De este encuentro pasaron seis años y una pandemia antes de volver a encontrarnos. Ahora ya están organizados y están incorporando a jóvenes que no quieren que esta tradición se pierda.